De acuerdo con
la tradición, en su territorio se sintió
la influencia de los valientes caciques Mití,
Pipatón y Calarcá, señores
de los opones, carares, muzos, zondaguas y pantagoras.
Aunque los habitantes manejan el concepto de
que la fundación debió ocurrir
en 1882 por el General Salom Wilches, quien
merodeaba por esos lares después de fundar
Puerto Wilches.
El nombre de Cantagallo, parece que obedece
a una deformación idiomática de
Huacagallo, un mítico cacique que habitó
antiguamente el territorio. Algunas versiones
no formales, manejan la hipótesis de
que el pueblo se formó a partir de finales
del siglo XIX, como consecuencia de la migración
producida en varias regiones del país
por la Guerra de los Mil Días.
Según Badel, Cantagallo a mediados del
siglo XX era un corregimiento de Simití,
ubicado en la banda occidental del Magdalena.
El nacimiento de Cantagallo data de 1938 cuando
siendo un caserío habitado por indígenas,
negos y mestizos dedicados a la pesca, la Richmond
Petroleum Company of Colombia otorgó
una concesión de 18.938 hectáreas
a Juan de Dios Gutiérrez para la exploración
y explotación petrolera en el Corregimiento
de Cantagallo, iniciándose la búsqueda
del petróleo en 1941 por la Compañía
Socony Vacum Petroleum que encontró petróleo
en 1948 con lo que se transformó la vida
de la región.
Ello ocasionó
la llegada de inmigrantes de las poblaciones
vecinas de Puerto Wilches y Barrancabermeja
y transformó su puerto en atracadero
de buques cisterna para transportar el petróleo
extraído.
Las actividades de la Socony se prolongaron
por 10 años, luego de lo cual vendió
sus instalaciones a la Shell, compañía
holandesa que realizaba explotaciones en Yondó
–Antioquia-.
La Shell permaneció
en Cantagallo hasta que la concesión
revirtió al gobierno colombiano y pasó
a manos de ECOPETROL, a partir de allí
le significó beneficios al Corregimiento
de Cantagallo.
En 1994 los pobladores del Corregimiento de
Cantagallo se organizaron para trabajar conjuntamente
en el proyecto denominado “Cantagallo,
Municipio Sur-Sur de Bolívar”,
recibiendo, entonces, directamente las regalías
petroleras, factor que se evidencia en el desarrollo
de la población.
Fue erigido en Municipio por Honorable Asamblea
del Departamento, mediante Ordenanza No. 030
del 16 de diciembre de 1994 y segregado del
Municipio de San Pablo.
El relieve del
territorio municipal es ondulado, quebrado y
corresponde a las estribaciones de la Serranía
de San Lucas; algunas elevaciones alcanzan los
1.600 m sobre el nivel del mar; en el oriente
entre los ríos Cimitarra y Magdalena
hay un sector de terrenos planos, donde la dinámica
fluvial ha formado playones cruzados por numerosos
caños, así como pequeñas
islas que forma el Río Magdalena en sus
desbordamientos. Las quebradas que riegan su
geografía son: Yanacué, Sepultura,
De los blancos, San Lorenzo, Las Piedras, La
Concepción, La pita, Coral, Los Micos,
Las Pavas, Santo Domingo, San Pedro, Paco Paco
y La Resbalosa, entre otras.
El municipio está ubicado al extremo
Sur del Departamento y tiene una Latitud Norte
de 7º 22´ 45” y una Longitud
Oeste de 73º 55´ 05”, está
bañado por numerosas quebradas, ciénagas
y pantanos. Se calcula su riqueza hídrica
en 250 kilómetros cuadrados, esto hace
que el municipio se proyecte como fluvial y
pesquero.