El 6 de Agosto de 1776 llego
una expedición al punto de San Jacinto,
le pusieron "EL SITIO", al año
siguiente, el 16 de Agosto de 1777 fue fundada
y traen el nombre de San Jacinto de Duanga,
capitán de los ejércitos reales
al servicio de Su Majestad de España.
Llegaron Antonio De La Torre
asesorado por el ingeniero Don Pedro de Lora,
también con Carlos Cortes y Campo Mane
y Don Diego de Carvajal, además el evangelizador
nombrado por el Arzobispo de Cartagena Fray
Juan Pérez, el Reverendo Padre José
Antonio Aguilar, quien oficio la primera misa
y primeros bautizos, trajo 82 familias, con
cuatrocientas cuarenta y siete almas, que venían
de San Benito de Abadi y Corozal quienes les
empezaron a enseñar a hacer artesanías
a los indígenas del lugar comandados
por el cacique Farot.
Además trajeron 60 esclavos
para establecerlos y les dieron machetes, hachas,
serruchos e instrumentos de labranza. Iniciaron
la limpieza de la zona y Don Antonio De La Torre
empezó a repartir lotes; frente a la
iglesia se hizo la casa consistorial o de Gobierno
y el primer mandatario fue Don Pedro de Lora
(Cabo de Justicia Mayor). de los esclavos que
llegaron, se esparcieron y fundaron cuatro palenques:
Duanga, Arenas, San Cristóbal y Rastro
(Palenquito), todos en los Montes de Maria.
Eran Cimarrones, la mayoría se ubico
en Mahates. Se fundo la ganadería, la
artesanía, el comercio y la agricultura.
El agua era tomada de los arroyos.
se hizo una trocha al río para sacar
carga a Barranquilla y de ahí al exterior,
desde un punto llamado La Bodega de Jesús
del Río. Desde esa época se sembraba
el tabaco y el algodón silvestres.
Aparecieron los primeros extranjeros
de Alemania y Gringos, persiguiendo el negocio.
Se utilizaba mucho la trocha que tenia como
pasos obligados los corregimientos de Las Palmas
y Bajo Grande. Se inicio el comercio de pieles
para curtir en Barranquilla.
Los alemanes montaron grandes
extensiones de ganado vacuno, trajeron la raza
cebú y se fueron adaptando a las sabaneras
de hoy en día. Esta región de
Maria La Alta, (La Cordillera Occidental colombiana
se divide en tres ramales que son: las serranías
de Abibe, San Jerónimo y Ayapel.
De estos tres ramales selváticos,
el segundo se prolonga hasta lo que se conoce
como Serrania de San Jacinto o Montes de Maria
la Alta, con su máxima altura, el cerro
de Maco, de 989 metros de altura sobre el nivel
del mar, pero este es mas pequeño que
la “Hamaca Grande” ) esta constantemente
referenciada por los medios de comunicación
como zona peligrosa, donde la violencia es permanente.
Nunca hacen referencia a los
aportes que hace la región a todo el
Caribe Colombiano, además de ser cuna
de artesanos, músicos, cantores y gaiteros,
que tuvo su apogeo en la industria del tabaco.
Las primeras etnias del terriotorio
que hoy se conoce como los Montes de Maria fueron
los Sinúes, divididos en tres reinos
(finzenú, panzenú y zenufaná).
“Desde su fundación y hasta ahora,
ha sido un pueblo que ha parido músicos
naturales que despegan con una fuerza descomunal
y se hacen escuchar en el mundo entero; artistas
casi analfabetos ejecutando su música
que es un lamento triste que les sale del fondo
de su ser, pues cada Sanjacintero lleva una
gaita en los repliegues de su alma.”