El
terreno de Santa Rosa, en términos
generales, es plano, con pequeñas elevaciones
que no pasan de 100 metros sobre el
nivel del mar, tales como la loma de la Virgen,
los volcanes de la loma de Matías, la
loma de Perico, la loma de la Cabra, los
Cerros de Campaña, la loma de Pinocho,
los
cerros de Sucarabuena, la loma de las
Bonguitas, los cerros de Arena y la loma de
Abdala.
El
suelo santarrosero es arcilloso de color
pardo oscuro, de consistencia pegajosa y
maleable, de gran fertilidad, con algunas limitaciones
físicas como son las inundaciones.
Desde el punto de vista físico, en el
municipio
de Santa Rosa de Lima se presentan
formaciones geológicas (rocas y materiales
derivados que forman la parte externa de la
Tierra) relativamente recientes.
Las zonas planas inundables formadas por
la sedimentación (proceso de deposición
de
los materiales resultantes de la erosión)
son
del periodo cuaternario (de hace 1,6 millones
de años) y la zona ondulada conformada
por rocas sedimentarias pertenecen al periodo
terciario (de hace unos 50 millones de
años).
El
cacique Alipaya sobre los demás caciques
entre los años sucesivos a 1735, y ya
en el año de 1770 y por encargo especial
que le concediera el Gobernador de Cartagena
de ese entonces, Don Juan Torrelsa, el Cacique
Alipaya tomó las riendas del poblado
como jefe único en el lugar que hoy ocupa,
y le dio a sus moradores tierras en partes ¡guales
para que las poseyeran en comunidad y la cultivasen
y viviesen en sociedad civil.
Santa Rosa fue dada en encomienda a Don Alonso
López de Montalvo que formalizó
su población, por Título 3 de
junio de 1549 (9).
Es importante mencionar la forma cómo
en la época de la colonia se repartían
los títulos originados de toda propiedad
y esto se debió a la modalidad legal
de las "MERCEDES DE TIERRAS (10), concedidas
por cabildos, Gobernadores, Oidores y Audiencias
con la confirmación del Rey nació
en Colombia la propiedad territorial.
No nació necesariamente del sistema de
encomiendas, aunque es evidente que fueron los
encomenderos, como grupo dominantes, quienes
primero y mejor aprovecharon su influencia en
los medios del Gobierno para convertir las tierras
de sus encomendados y las de sus cercanías,
en haciendas propias.
En el Cedulario de Cartagena Tomo I, se encuentra
la real más antigua, fechada en ARANJUEZ
en 1629, que ofrece una idea cabal de la naturaleza
de términos legales y forma administrativa
con que se hacían las Mercedes de Tierras.
Un dato curioso e histórico es el que
hace mención a la Hacienda San José
de Chiricoco, en donde el valor de la medida
de tierra bajo el régimen de la colonia
se presentó como sigue:
El 14 de enero de 1762, don Domingo Camarillo,
agrimensor público de la ciudad de Cartagena
verificó como juez de deslindes el de
la hacienda "San José de Chiricoco",
resultando que el valor de una caballería
era de seis millones dos mil quinientas varas
cuadradas castellanas, que el valor de una Fanega
era de ciento diez y nueve mil setecientas diez
y seis varas cuadradas castellanas
.
El reparto de tierra a través de los
años o el desarrollo que adquirió
el otorgamiento de tierras en Bolívar
durante la colonia, se registra en la ordenanza
llamada de Antonio González que abarca
desde el año de 1589 hasta 1631.
En
ella se da una idea de la proporción
de tierras que eran cedidas, siendo el mínimum
dos caballerías y máximum seis.
Desde el año de 1900 los Santa Roseros,
eran dueños absolutos de las I diferentes
parcelas aledañas, el cual la colonizaron
desde tiempo atrás los antepasados.
La
producción agrícola, era más
que suficiente para su abastecimiento y para
exportar sus productos hacia los mercados municipales
de ciertas poblaciones del sector norte de la
Costa Atlántica.
Esa
producción Agrícola se daba en
todos los renglones de la economía, ya
que en los años sucesivos de 1910 existían
grandes extensiones de tierras sembradas de
millo y arroz, era prácticamente la economía
básica junto con el maíz, el plátano
y el tomate. El plátano tuvo su gran
incidencia en la economía regional, por
cuanto a los años sucesivos a 1930 existían
grandes extensiones de tierras sembradas con
este producto, el cual era lema decir: "Las
plataneras de Santa Rosa";
En las décadas de 1940 a 1960 se presentó
para Santa Rosa, el principal producto de todos
los tiempos como fue el TOMATE.
Cada uno de estos productos se fueron extinguiendo
paulatinamente en el tiempo, debido a la falta
de incentivo por parte del gobierno, a la falta
de verdaderos planes del desarrollo municipal
que le garantizara a los campesinos una mejor
reorientación en el quehacer agrícola,
falta de abono de las tierras como también
a las ventas de parcelas a personas de otras
regiones del país, el cual le han dado
como es la de pasto y ganados extensivos, es
decir, que ha pasado este municipio de ser agricultor
a ganadero por excelencia.