Sácama
se localiza en la cordillera Oriental y geológicamente
forma parte de la cobertura plegada constituida
por la serie Neocretácica. Las unidades
estratigráficas presentes en el municipio
corresponden al cretáceo inferior, específicamente
a las areniscas pre-aptianas del grupo Cáqueza
constituido por las Formaciones Areniscas de
las Juntas y la formación Lutitas de
Macanal.
El municipio
geológicamente se encuentra en rocas
pertenecientes a la parte baja de la secuencia
sedimentaria de unos 7.5000 metros de espesor
de la Sierra Nevada del Cocuy. Esta secuencia
se divide en tres sectores: el primero al oeste
de la falla de Chiscas, el segundo entre la
falla de Chiscas y la falla de Sácama
y el último al este de la falla de Sácama.
El municipio se encuentra casi en su totalidad
al este de la falla de Sácama donde predomina
las formaciones areniscas de las Juntas, Lutitas
de Macanal, y algunos depósitos recientes
del Cuaternario.
El municipio
de Sácama se encuentra ubicado al Noroccidente
del Departamento de Casanare en la Cordillera
Oriental, a los 606´07” de Latitud
Norte y a 720 15´12” de Longitud
Oeste.
Norte: Arauca
Sur: Támara
Oriente: Hato
Corozal
Occidente: Boyacá
y la Salina.
Limite oficial:
La definición del límite oficial
se tomó de lo establecido en el DECRETO
870 DE 1974 (Mayo 18), Por el cual se fijan
los límites de los diferentes municipios
en que se divide la intendencia de Casanare,
convertida hoy día en departamento:
Con el Municipio
de HATO COROZAL. Partiendo del Cerro Manare,
donde se encuentra el vértice geodésico
denominado “Manare 1136”, donde
concurren los territorios de Hato Corozal, Paz
de Ariporo, Támara y Sácama, se
sigue por la mayor elevación de la cuchilla
hasta el nacimiento de la Quebrada Casirbita
en el Alto El Tunebo; se continúa por
la Quebrada Casirbita hasta su desembocadura
en el Río Casanare, donde concurren los
territorios de Hato Corozal y Sácama
en el límite con la intendencia de Arauca.
Con el Municipio
de TAMARA. Partiendo del cerro Manare (vértice
geodésico “Manare1136”) donde
concurren los territorios de Sácama,
Hato Corozal, Támara y Paz de Ariporo,
se sigue el filo de la cuchilla que separa las
vertientes del Río Casanare y el Río
Ariporo, pasando por el Alto El Masato y el
Cerro El Llorón hasta el Alto de Aguablanca,
situado en la Cuchilla del mismo nombre; se
continúa por la Cuchilla de Aguablanca
hasta el vértice geodésico número
547 y de este al Cerro Vanegas, donde concurren
los territorios de Sácama y Támara
en el límite con el Departamento de Boyacá.
Con el Municipio
de LA SALINA. Partiendo de la desembocadura
de la Quebrada El Mirador en el Río Casanare,
donde concurren los municipios de La Salina
y Sácama en el límite con la Intendencia
de Arauca, se sigue la Quebrada El Mirador hasta
su nacimiento en el Alto El Mirador; se continúa
en dirección Sudeste (SW) hasta el Alto
Las Lajas y finalmente al Alto El Poleo donde
concurren los territorios de La Salina y Sácama
en el límite con el Departamento de Boyacá.
Los primeros
indicios que se tienen de Sácama se refieren
al año de 1524, época en que los
conquistadores Jorge Spira y Nicolás
de Federmán pisaron territorio de lo
que hoy es Sácama, poblado en aquella
época por un grupo indígena llamado
Rubacates, perteneciente a la familia lingüística
Chibcha, a la subfamilia de los Tunebos, conocido
actualmente como el pueblo U’wa (que quiere
decir “La Gente”) Los U’was,
establecieron un continuo comercio con el interior
del país y con otras tribus de la región.
Dicho comercio estaba basado en productos agrícolas,
lozas de barro, perlas, piedras preciosas y
la caza. Todos estos productos se comercializaban
mediante el sistema de trueque.
La población
indígena se convierte entonces en la
primera expresión de poblamiento del
municipio, que se realizaba acorde con las condiciones
ambientales del medio, esta ocupación
se da también en la utilización
de algunos puntos geográficos como centros
ceremoniales y el desarrollo de pequeños
cultivos algunos para la comercialización
otros como cultivos de pancoger. Luego de la
época indígena y durante el periodo
colonizador Sácama era un punto estratégico
ya que los extranjeros motivados por la búsqueda
del tesoro de El Dorado, de esclavos para las
minas y el establecimiento de las encomiendas
en el interior del país buscaban cruzar
la cordillera oriental, hacia los llanos, siendo
esta zona uno de los pasos para llegar a este
punto.
Según
Acuerdo No. 018 del Septiembre 9 de 1996, el
municipio de Sácama celebra su fundación
los 8 de diciembre de cada año, conmemorando
la fundación por el alemán, Jorge
Spira en 1538. Esta es la segunda forma de ocupación,
que abarca el periodo 1538 hasta 1880. Los españoles
utilizaron este territorio para crear un sistema
socio- económico de encomienda. En este
periodo se intensificó la explotación
de los recursos naturales y se crearon algunas
zonas para el mantenimiento de animales y cultivos.
El primer asentamiento se presume que haya estado
localizado a orillas de las fuentes de sal sobre
el río Casanare y posteriormente se ocuparon
las zonas de mesetas pero sin una concentración
de población considerable. Durante este
periodo existió una estrecha relación
económica y social con los pueblos vecinos
de La Salina, Chita y Támara. Con la
presencia de los Jesuitas en los llanos y con
el sistema de ganadería y formación
de hatos originalmente constituido por ellos,
la región de Sácama se trasforma
en un área de transito de ganados. Es
muy probable también que en este punto
se hallan construido cercas de piedra para adecuar
potreros y zonas de engorde de ganado para ser
posteriormente llevados al interior del país.
Es de anotar que las series de cercas de piedra
que aún hoy día se pueden apreciar
tengan un origen colonial y los habitantes contemporáneos
las han conservado dándoles el mismo
uso que se les dio en el pasado.
Pasada la expulsión
de los Jesuitas y la intensificación
de los conflictos civiles del siglo XIX, esta
región entra en decaimiento y abandono,
hasta el punto de considerarse todos los terrenos
como baldíos. Con esta característica
se presenta la tercera forma de ocupación
adelantada por los colonos y campesinos de Boyacá,
de personas de origen chitano y del norte de
Boyacá. Esta ocupación aumentó
la utilización del territorio para facilitar
el desarrollo del comercio entre el interior
del país y los llanos, estableciéndose
en estos lugares rutas de arriería y
de tránsito de mulas y animales de carga.
Los primeros habitantes de esta región
derivaron el transporte de productos y de esta
manera mantuvieron una comunicación entre
Arauca, Boyacá y Santander, también
entre algunos pueblos de Casanare como Hato
Corozal, Támara y Paz de Ariporo con
Boyacá comercio constituido por el café
y otros productos agrícolas. Solo hasta
1916 se tiene referencia escrita de la construcción
de las primeras casas de lo que sería
la cabecera urbana, cuando comenzaron a construir
sus casa lo señores Antonio Báez,
Felipe Antolines, Marques Mantilla y Felipe
Benitez, todos ellos agricultores que cultivaban
sus productos y luego los comercializaban en
Boyacá. Luego de un tiempo estos pequeños
agricultores reunieron capital suficiente para
construir hornos en Muneque para procesar la
sal.