Santana, ubicada
en la cordillera occidental bañada por
los ríos Suárez y Lenguaruco que
hacen de sus tierras las mas fértiles
de la región para el cultivo de caña
panelera; base de su economía, con bellos
paisajes y en medio de un horizonte abierto
hace de nuestro municipio un acogedor y hermoso
lugar, cuna de gente alegre, cordial, amable
y emprendedora.

Su nombre en
honor a la Virgen Santa Ana, Patrona de nuestro
municipio; rindiendo homenaje durante el mes
de Julio con la celebración de las tradicionales
ferias y fiestas. Al parecer nuestro municipio
fue creado como centro de habitación
debido al desplazamiento de carácter
obligatorio de los habitantes de la encomienda
de “CHIMANA”, quienes al ver en
peligro sus vidas construyeron un fuerte militar
mas acorde con las circunstancias y mejor dotado
para la defensa tomando el nombre de “Encomienda
de Santa Ana” expresión cristiana;
cuya función era salvaguardar a la comunidad
de los peligros, las calamidades y las enfermedades.
Santana cuenta con un total de 7914 Habitantes
ubicado en la vía panamericana que conduce
al norte, paso ineludible por aquellos turistas
que provienen del centro del país.

Fecha de fundación: 14 de junio de 1806
Nombre del/los fundador (es):
Virrey Amar y Borbón
Reseña histórica:
Santa Ana De Vélez,
como se denomino a nuestro municipio hasta finales
del siglo XIX y que a la postre, por interacciones
de tipo lingüístico y por comodidad
popular hoy se llama simplemente Santana.
Su fundación hispánica data del
año 1692, pero su historia se remonta
antes de la llegada de los españoles
a tierras de los indios Guanes, quienes habitaban
la región que actualmente es territorio
de Santander.
Inicialmente, según sus crónicas,
Santa Ana se convirtió en un punto neurálgico
de los intercambios socio-económicos
entre los caciques de Chitaraque y Pare.

En aquel entonces el comercio se realizaba mediante
el intercambio de elementos de agricultura,
orfebrería y ornamentos realizados de
manera artesanal. El principal producto de comercio
en la zona lo constituyó el algodón,
con el cual se confeccionaban mantas y vestidos
varios; el algodón se cultivaba en las
áreas aledañas a los ríos
Suárez y Lenguaruco que bañan
la zona; también se cultivaban las batatas
y el maíz en los lugares medios y bajos
de la región.
El primer cultivo entre los indígenas
súbditos de Chitaraque y Pare con los
españoles a los que llamaron “Hijos
del Sol”, fue a comienzos de 1537, fecha
en la cual el adelantado Don Gonzalo Jiménez
de Quezada (fundador de Santa Fe de Bogotá),
debido a las dificultades de navegación
por el río Magdalena y a lo exabrupto
del terreno y con el conocimiento de la existencia
del pueblo Chibcha, decidió invadir el
territorio Muisca utilizando el camino de Vélez.

Se estima que a comienzo
del mes de marzo de 1537, las huestes conquistadoras
tuvieron los primeros contactos con los indígenas
de las región, quienes creyendo que eran
enviados de los dioses les brindaron su hospitalidad
y veneración y les zahumaron con resina
de moque e hojas de hayo, que eran destinadas
para honrar a los dioses.
Al Producirse la fundación de la ciudad
de Vélez el 3 de Junio de 1539 por Don
Martín Galeano, se concretó el
dominio español sobre la región.
Después del estupor y declinación
de los indígenas a manos de los españoles,
comenzó el proceso de aculturación
y endoculturación de los indígenas;
el adoctrinamiento y enseñanza de fe
católica y el idioma castellano se inicio
por parte de los padres Dominicos y Agustinos,
quienes hicieron su entrada al lado de los conquistadores
y se asentaron en las partes más densas
de la población indígena, en donde
fundaron sus conventos, monasterios y escuelas
para los hijos de las jerarquías indígenas.
Algunos pueblos se formaron en el cruce de caminos
o en la entrada o salida de desfiladeros. Otros
surgieron en concentraciones demográficas
de las veredas alrededor de los cultivos o las
minas. Santa Ana se constituyo en punto importante
de concentración demográfica y
comercial, ya que era punto obligado de paso
para los viajeros que se desplazaban por el
antiguo camino de Vélez. Inicialmente
se constituyó en doctrina a donde regularmente
“miércoles y sábados”
se desplazaban los indígenas para realizar
sus intercambios comerciales. Actualmente la
tradición indígena de realizar
el mercado pequeño el miércoles
y el mercado mayor el sábado, se conservan
aún en nuestro municipio.
Con el transcurrir de los años, la concentración
demográfica se acrecentó. A mediados
del año 1600 el municipio se convirtió
en Vice-parroquia, sin párroco ni autoridades
estables y alrededor del templo se realizaban
las festividades populares religiosas asistidas
por un párroco que se desplazaba desde
Vélez para oficiar la misa los fines
de semana.
El progreso de la Vice-parroquia
y el empeño e interés de los vecinos
del lugar, presionaron para que las autoridades
eclesiásticas y civiles elevaran el lugar
a la categoría de parroquia con sacerdotes
estables; posteriormente fueron nombrados los
alcaldes. Esto ocurrió en Santa Ana De
Vélez a finales de 1692; se denomina
de Vélez por cuanto en aquella época
las parroquias existentes dependían eclesiásticamente
del municipio de Vélez.
A comienzos de 1693 bajo las ordenes del maestro
Letrado Pbro. Juan Antonio Riera, primer párroco
de Santa Ana como se observa en el archivo parroquial
después de los preparativos pertinentes,
ofició el primer bautizo cristiano, el
2 de febrero de 1963 a un niño de dos
meses, a quien se le llamo Faustino (esclavo).
Sus padrinos fueron Don Andrés Crespo
y la señora Juana de Crespo, quienes
por aquel entonces conformaban el núcleo
Español asentado en Santa Ana De Vélez;
otro dueños de haciendas fueron: Don
Francisco Velasco, Don Salvador Fernández,
Don Joseph de Saavedra, Don Cristóbal
de Luengas, Don Joseph Otero, Don Marcos De
Angulo, Don Diego de Franco y algunos más.
El primer entierro cristiano se efectuó
el 10 de marzo de 1693 y se le practico a una
esclava libre llamada Jacinta, quien era trabajadora
al servicio de Don Diego de Franco. Así
mismo el primer matrimonio en la parroquia,
se realizo el día 13 de mayo de 1693
y los desposados fueron Marcos, el esclavo del
maestro Bartolomé de Angulo, y María
Durán mujer libre; los padrinos fueron
Don Salvador Fernández y la señora
Lucia de Contreras.
Por aquel entonces la parroquia de Santa Ana
de Vélez pertenecía al poblado
de Chitaraque y por consiguiente todo lo relacionado
a la parte civil y jurídica le pertenecía
al poblado y lo religioso a la parroquia.
El asentamiento de españoles en la región
hizo que el proceso de aculturación de
los indígenas se acelerara. Después
de la fundación comenzó el periodo
de organización; en dicha época
de caracteres rurales, surgió una aristocracia
terratenientes de los (hacendados) y se consolido
la autoridad real (tierras realengas), la propiedad
eclesiástica (los bienes de manos muertas)
y la propiedad comunal indígena de los
resguardos. La hacienda de autoconsumo fue la
más generalizada en la región;
solo algunas haciendas ubicadas en las márgenes
del río Suárez y Lenguaruco, daban
un dividendo lucrativo, debido al cultivo de
algodón, el cual era vendido a los artesanos
(obrajes) de el Socorro y San Gil, para la confección
de mantas, vestidos, alpargatas, costales y
otros derivados.
Descripción Física:
El Municipio de Santana se ubica dentro del
Departamento de Boyacá, en la Provincia
de Ricaurte Bajo, que comprende los Municipios
de Arcabuco, Moniquirá, Togüí,
San José de Pare y Chitaraque .
Límites del municipio:
Oriente: con Chitaraque y el Departamento de
Santander
Occidente: con Güepsa - Departamento de
Santander
Norte: con Suaita - Departamento de Santander
Sur: con Chitaraque y San José de Pare
- Departamento de Boyacá.
Extensión total: 67 Kilometros Cuadrados
Km2
Extensión área urbana:
Extensión área rural:
Altitud de la cabecera municipal (metros sobre
el nivel del mar): 1.550 m.s.n.m
Temperatura media:
Entre 18 y 23 grados
centígradosº C
Distancia de referencia:
Tunja (Capital del Departamento)
a 93 Kilometros