En las poblaciones
de Isnos y San Agustín ubicadas en el
extremo suroccidental del departamento, se han
encontrado la mayor cantidad de vestigios arqueológicos.
Para llegar a estos interesante lugares, se
debe salir de Pitalito y dirigirse al occidente
hasta la población de San Agustín,
donde se encuentra el parque arqueológico.
Por esta misma
via, a 5 Kilómetros antes de San Agustín
en el Km. 28 hay un desvío a mano derecha
que conduce al municipio de Isnos donde se encuentra
el Alto de los Idolos Segundo centro arqueológico
en importancia de la región. El Parque
Arqueológico de San Agustín, es
el centro ceremonial más importante del
circuito arqueológico del sur colombiano.
Los difuntos tenían para los agustinianos
un carácter sagrado. Dichas creencias
fueron el punto de partida para la construcción
de una gran cantidad de urnas funerarias y tumbas
con el deseo de que el muerto tuviera un magnífico
lugar de reposo.
Pocas historias
son tan ricas, variadas y prolongadas en el
tiempo como la de nuestro San Agustín.
Esta, básicamente, esta dividida en dos:
en primer lugar esta el pasado precolombino,
cuya referencia mas antigua fue establecida
en el alto del lavapatas siglo XXXIII AC y data
del mismo periodo en la que importantes culturas
del mundo florecian como la cultura Kurgan en
el caucazo solo por nombrar una. La escritura
sumeria y el calendario egipcio corresponden
también a esta época.
De todo ese
tiempo en el que se desarrolla la cultura agustiniana
y que llega Hasta el siglo VIII de nuestra era,
casi nada sabemos, mas allá de aquello
que los estudiosos a lo largo del siglo XX han
logrado descifrar o inferir de la evidencia
arqueologica.
Desde entonces
los acontecimientos resultan mas conocidos:
en 1609, cuando ya El mundo conocía la
primera parte de don quijote, san Agustín
apenas aparece mencionado como un poblado de
indígenas de la hacienda laboyos. Desde
entonces se registran destrucciones y traslados
del caserío, pero aun fue necesario que
un clérigo Mallorquino, Fray Juan de
santa Gertrudis , que casi accidentalmente paso
por aquí en 1757, en su camino hacia
timana, fuera el primero en observar y registrar,
desde su óptica de religioso, muchos
de los grandes monumentos que habían
permanecido en silencio, ocultos entre la maleza
y la humedad durante casi mil años.
Pocos años
más tarde, el 20 de noviembre de 1790,
un año después de iniciada la
revolución Francesa, y tras la presencia
de don Lucas de Erazo y Mendigaña, San
Agustín es elevada a la categoría
de aldea. Hacia 1798 un joven Payanes, a quien
algunos historiadores ubican para ese entonces
viviendo en Timaná y al que la posterioridad
recordará como el sabio Caldas hizo presencia
en San Agustín, dejando plasmada sus
impresiones en su obra El Semanario del Nuevo
Reino de Granada.
Los acontecimientos
del siglo XIX para San Agustín no fueron
menos valiosos: En 1857 llego hasta aquí
al frente de la llamada comisión coreográfica
el coronel Italiano Agustín Codazzi,
más tarde, en 1892, el General Carlos
Cuervo Marques se convertiría en el primer
Colombiano en hacer una reseña académica
de su viaje a San Agustín, que se ha
constituido en importante faro guía de
las investigaciones posteriores. Queda también
el recuerdo de esa época , la expedición
del museo británico cuyos miembros duermen
en el fondo del océano abrazados de unas
cuantas esculturas nuestras que talvez ya jamás
recuperaremos y conoceremos. San Agustín
tampoco fue ajena a la literatura romántica
y aventurera del siglo XIX, si se confirma que
Jorge Isaacs, el autor de la María, alguna
vez estuvo aquí.
Ya para entonces,
amen de los visitantes ilustres, la región
se había convertido en una especie de
tierra prometida, y fueron los tiempos de la
quina y el cedro. La guerra de los mil días
también llego hasta aquí y no
faltaron los fusilados y castigados en el actual
Parque Simón Bolívar. Llegaron
Nuevos grupos humanos, procedentes de Nariño
y el Caúca, se asentaron en esta tierra,
que era, como lo dice la Biblia, una tierra
abundante en leche y miel. El camino nacional
que atraviesa el macizo colombiano fue testigo
silencioso de muchas cosas que vivieron quienes
intentaban llegar a esta región en busca
de un mejor vivir. El señor Preuss, científico
Alemán llego en 1913, y con ello hizo
apertura aun proceso que habría de cambiar
nuestra breve historia para siempre. Sus fotos
son hasta la fecha las más antiguas tomadas
en San Agustín.
Por ordenanza
del 8 de abril de 1926, San Agustín se
convirtió en municipio y de los acontecimientos
sucesivos hemos aprendido más por los
relatos de nuestros abuelos que por los libros
de texto: Vino hasta aquí el legendario
americanista frances Paul Rivet, que en las
fotografias de la época apenas aparece
como un vecino del pueblo, luego el Brasilero
monseñor Federico Lunardi, Jose Pérez
de Barradas, Gregorio Hernandez de Alba y don
Juan Friede, quien desde la helada tierra de
Ucranía se acento entre nosotros por
más de 20 años, y hoy es reconocido
como uno de los historiadores más importantes
del mundo.
En los años
30 tuvimos nuestros primeros acueductos y alcantarillados
cuyos tubos fueron traídos al lomo de
mula. Para 1942, mientras la segunda Guerra
Mundial arrasaba Europa, el esfuerzo conjunto
de un grupo de Agustinianos construía
la carretera hacia Pitalito y el puente sobre
el río sombrerillos. Las imágenes
de la época nos muestran a mucha gente
asombrada ante la expectativa del progreso plasmada
en los primeros vehículos que paseaban
por lo que hoy es la calle tercera.
A partir de
entonces todo ha sido vertiginoso: 1943 fue
el año de origen de nuestra Institución
Educativa Insignia: El Colegio Nacional Laureano
Gómez y 1948 el año en que tuvimos
nuestra propia energía eléctrica.
Los años 50 nos aportaron el legado de
las primeras ferias, la telefonía y la
Caja Agraria entre otras cosas. Los años
60 se inauguraron con nuestro Parque Simón
Bolivar; fueron los tiempos de los testamentos
del Doctor Agustín Pérez, del
Hospital Arsenio Repizo, luego llego el transporte
intermunicipal que facilitaría a muchos
agustinianos desplazarse hasta Pitalito para
ver la llegada del hombre a la luna. Se levanto
el templo de la cripta y con los años
70 surgió la emisora Atalaya y la aparición
de de los primeros televisores, se construyo
la nueva Galería Municipal.
De los años 80
conservamos la televisión a color, nuestras
calles pavimentadas y la primera elección
popular de alcaldes. En 1990, conmemoramos 200
años de haber sido fundados y en 1995
la UNESCO declaro a nuestro Parque Arqueológico
como PATRIMONIO HISTORICO Y CULTURAL DE LA HUMANIDAD.
Hoy contamos entre nuestros visitantes a más
de un presidente de la República, dignatarios
de todo el orbe y cientos de miles de turistas
anónimos que vienen se maravillan y se
van.