Maicao es un
municipio de Colombia en el departamento de
La Guajira fundado el 27 de junio de 1927, por
el Coronel Rodolfo Morales y Tomás Cúrvelo
Iguaran, quienes pertenecían al personal
destacado allí por el Resguardo de Rentas
del Magdalena.
El origen de su nombre viene de la palabra en
lengua wayúu (maiko-u) que significa
ojo de maíz. Su territorio por lo general
es plano y seco, bañado temporalmente,
de acuerdo con los periodos de lluvia, por las
aguas de pequeños arroyos y corrientes
de menor caudal.
Se encuentra
localizado a una altura de aproximadamente 52
mts sobre el nivel del mar, su cabecera municipal
limita con los siguientes vecinos: Norte con
los Municipios de Uribia y Manaure, Oriente
con la República de Venezuela, sur y
el Occidente con el Municipio de Albania.
Maicao es un
puerto terrestre libre y su principal actividad
económica está relacionada con
el comercio, es conocida como la vitrina comercial
de Colombia; es un puente entre Colombia y Venezuela.
Por muchos años fue centro de importación
de productos de diferentes países, aunque
el flujo de mercancías diferente al colombo-venezolano
ha disminuido por tener actualmente múltiples
vías de entrada a Colombia, por lo cual
hoy la ciudad se ha especializado en el intercambio
con el vecino país.
Tradicionalmente
esta población ha sido reconocida por
su comercio, por ser fronteriza y por tener
una de las comunidades árabes más
grande del país. Maicao fue un fuerte
polo comercial en los años 80 y también
uno de los escenarios donde el contrabando fue
evidente y reconocido.
Hoy esta ciudad,
ubicada a 45 minutos de Riohacha, se sigue sosteniendo
con un comercio basado en lencería, juguetería,
perfumes y ropa. “Maicao no es lo que
era, ahora se consiguen chucherías, aunque
se pueden conseguir a veces cosas buenas. Antes
la cosa era distinta, era lo último en
tecnología, ya esas cosas no se ven”,
explica Donato Pugliéser, un guajiro
residente en Riohacha.
La ciudad de
Maicao es el principal centro de presencia árabe
en Colombia con unos 6.000 habitantes. Los árabes,
llamados erróneamente ‘turcos’,
porque entraron hacia fines del siglo XIX con
documentos del Imperio Otomano (hoy Turquía)
que entonces regía el Medio Oriente,
son procedentes de Siria, Líbano, Palestina
y Jordania y se integraron a la sociedad colombiana
trayendo y conservando su huella cultural como
lo son sus expresiones, alimentos, arquitectura
y religión.
En Maicao se
pueden ver colombianos vistiendo los atuendos
propios del Medio Oriente y hablando en su idioma,
oran seis veces al día como lo indica
el Corán, su libro sagrado, y sus mujeres
están con mantas que ocultan su cabello.
Está además la Mezquita más
grande de Latinoamérica, aunque los musulmanes
colombianos son una minoría en comparación
con otros países del continente.
Es curioso ver
como los guajiros, en su mayoría, son
empleados de todos los comerciantes árabes,
aún así la convivencia es tranquila...
“no nos metemos con ellos y ellos no se
meten con nosotros… son muy bravos”,
dice un comerciante paisa que también
vende toallas, sábanas y tendidos.