Neiva es la capital del
departamento del Huila, en Colombia. Se ubicada
entre la Cordillera Central y Oriental, en una
planicie sobre la margen oriental del río
Magdalena, en el valle del mismo nombre, cruzada
por el río Las Ceibas y el Río
del Oro.
Esta es una de las principales
ciudades del sur colombiano, ya que es el puerto
de conexión para las ciudades capitales
de Florencia, Mocoa, Popayán y Pasto.
Está en las coordenadas
2°59'55?N 75°18'16?O? / ?2.99861, -75.30444,
su extensión territorial de 1.533 Km²,
su altura de 442 metros sobre el nivel del mar
y su temperatura promedio de 30°C.
Limita al norte,
con los municipios de Aipe y Tello; al sur,
con los de Rivera, Palermo y Santa María;
al este, con el departamento del Meta; y, al
oeste, con el Tolima.

La ciudad cuenta con
una poblacion aproximada de 315.332 habitantes,
correspondiente a cerca de la tercera parte
de la población del departamento, y de
la cual alrededor del 93% reside en la zona
urbana, según el censo DANE 2005.
Neiva fue fundada en
1539 por Juan de Cabrera, por orden de Sebastián
de Belalcázar, con el nombre de Villa
de la Limpia Concepción del Valle de
Neiva, en el sitio que se conoce como las Tapias
o Neivaviejo, a 5 kilómetros al sur de
Campoalegre. Poco antes, había fundado
Popayán, cuando se dirigía hacia
lo que hoy es Bogotá en su búsqueda
de la mítica ciudad de Eldorado. Neiva
sólo existió durante un año,
porque Juan Cabrera, su fundador, fue en auxilio
de Timaná, que era asediada por los nativos:
lo cual hizo que los habitantes se dispersaran.
La segunda fundación
la efectuó el capitán Juan Alonso
el 18 de agosto de ]1550], en el lugar que hoy
ocupa Villavieja, territorio de los indios Toyoes,
con el nombre de San Juan de Neiva. En 1569,
la ciudad fue destruida por los pueblos nativos
del lugar, los pijaos y otás, quienes
combatieron a los capitanes de Belalcázar
para vengar la muerte de Timanco, el hijo de
la cacique del lugar, Guaitipán, llamada
La Gaitana.
El 24 de mayo de 1612,
la ciudad fue trasladada al sitio que hoy ocupa
por Diego de Ospina y Medinilla, bajo la advocación
de Nuestra Señora de la Limpia Concepción
del Valle de Neiva.
Los colores de la bandera
dispuestos horizontalmente y de igual ancho
simbolizan las tres fundaciones: La primera
de color rojo que significa valor, arrojo y
amor a la libertad, la segunda de color verde,
homenaje al trabajo, al esfuerzo creador de
sus habitantes y como símbolo de esperanza,
y la tercera de color amarillo, expresa hidalguía
y espiritualidad del pueblo Neivano.